Salvador Carmona y Aarón Galindo

El futbol mexicano no está ajeno a este tipo de casos. En la Copa Confederaciones de Alemania 2005, los defensas aztecas salieron positivos por norandrosterona y fueron suspendidos un año. Después de cumplir su sanción, volverían al futbol profesional, pero Carmona repitió su dopaje, ahora por estanozolol, por lo que fue suspendido de por vida.