Pues muchas gracias por tus deseos, pero para mi los fines de semana son como una apendicitis: el viernes cebollón con los colejas (sí va con "j", yo hablo así), sábado; pringado total, domingo: resaca máxima y no te dejan dormir. ¿Semana corta? Pero si hay que currelar el doble con la leche crisis...