Me sigo quedando sin palabras Ariadna, aunque el cava pierde fuerza al descorcharse gana en bouquet. No dejas de sorprender por esa ternura, pasión y por encima de todo por esa profesionalidad. Afortunada la cubitera que encuentre las aguas termales de tu corazón. Suerte eres un sol.
Besos ojazos