Todo tipo de agresion en el seno de la familia es condenable sin paliativos.
Sea agresión física o psicológica.
Sea agrediada la mujer, o lo sea el hombre o lo sean los hijos o los abuelos, que de todo hay.
Esa es una labor muy difícil, que no se consigue con leyes y represión si no educando con unos valores.
Muchos de nosotros hemos recibido una educación con unos valores muy marcados, pero esto cada vez es menos habitual.
Es uno de los efectos de este laicismo educacional salvaje.
Eduquemos bien a los niños para evitar problemas así en el futuro.
si crecen con los valores adecuados no se convertirán en maltratadores