Aunque muchos pensamos que se trata de una profesión como cualquier otra, y que si uno puede vivir de su cuerpo através del deporte, también puede através del sexo, la realidad es que nuestra sociedad no lo acepta así.
Y esto se debe a que el cliente lo es a escondidas y su familia teme que el lo sea y por tanto rechaza el tema.
Quien no se avergüenza, habla sin tapujos de su actividad, sea escort o cliente, y la verdad es que es algo muy poco habitual.