Yo estuve con ella, atraído por las fotos y contraté una hora en una habitación bastante sórdida.

Me habría dado igual si hubiera habido algo de empatía, pero no la hubo.

El cunni fue un desastre ( me preguntó mirando al techo si me gustaba), los besos casi no existieron, gimió un poco y me dio un masaje que consistió en pasar las yemas de los dedos por la espalda.

Cuando vi que no había juego posible, opté por disfrutar de lo mío, descargando tristemente. Hubo incluso dos vueltas, si mal no recuerdo, pero sin mucha gloria.

En lo personal tampoco conecté nada. Todo fue desangelado.