Un buen masaje a precio razonable y más cosas, en un entorno limpio y de confianza lo tienes con Fernanda.
Otra muy buena opción es Ana. También da masajes. De hecho tenía una camilla en su oficina. Hace mucho que fui por última vez pero supongo que la seguirá teniendo. A mí no me ha hecho ninguno, pero seguro que es cojonudo. Eso si, Ana tiene su caché, ya sabes.