Prueba en la discoteca Saint Germain. Entre la chusma que ha visto demasiadas pelis de Steven Seagal, pandillas de adolescentes sudamericanos compitiendo por ser los más malotes del ghetto y mujeres de distinto pelaje con poca afición a ducharse y a comprarse ropa en sitios que no sean mercadillos, a lo mejor encuentras alguna semi-lumi ( de día cobrando el paro, de noche cobrando por otras cosas) que hace horas en el cercano club Carisma.
Te advierto que es una excursión para gente poco miedosa y con pocos escrúpulos a la hora del folleteo.